Deja de esperar y empieza a cambiar tu vida hoy Hoy es 12 de Octubre. Y sí: todos “saben” quién fue Colón. No fue solo trazar una ruta marítima hacia el oeste. Y demostrar al mundo entero que había un Nuevo Mundo. Y lo más loco: él lo “intuía” antes de verlo. Entonces, ¿qué clase de hombre es capaz de hacer hace eso? Hasta que Los Reyes Católicos le dijeron “sí”. Pero la historia no fue un camino de rosas. Como dicen los escritos: “mandaron los Reyes que le dijesen que se fuese en hora buena”. Que es básicamente, que te vayas por donde has venido. Colón, desanimado, inició camino hacia Francia. Y entonces - como suele pasar en las grandes historias - intervinieron personas que nadie está esperando. En este caso el tesorero aragonés Luis de Santángel. Y - para asombro y admiración aún hoy de la comunidad de historiadores - logra lo inaudito: que los Reyes rectifiquen. El mensajero real alcanzó a Colón en Pinos-Puente, a unos 6 km de Santa Fe. Ese giro de guion —con Colón ya a las puertas de irse del reino— es el que abrió la puerta a las Capitulaciones de Santa Fe (17 de abril de 1492). Y así es como Cristóbal Colón levantó la primera ronda de ‘venture capital’ de la historia. Y ese papel —las famosas Capitulaciones— convirtió la visión de un desconocido navegante genovés en en misión de estado para España. La orden de zarpe se leyó en San Jorge de Palos a finales de mayo de 1492 Ya no había vuelta atrás. Lo que no entiende mucha gente son los precarios medios con los contaba. Eran una nao y dos carabelas: Santa María (la más pesada, propiedad de Juan de la Cosa), Pinta (rápida, de vela redonda) y Niña (ligera, a la que en Canarias cambiaron las latinas por redondas para masticar mejor los vientos de popa). La plantilla era mayoritariamente andaluza; algún vasco, cuatro penados, un cirujano, un escribano, un intérprete… y ni un sacerdote a bordo. A los tres días de zarpar de Palos (3 de agosto), La Pinta se queda sin timón. El 9 de septiembre agarran los famosos vientos alisios. A bordo cunde una idea terrorífica. Colón, que no solo navega sino que lidera, hace dos cosas de manual. Psicología aplicada en mitad del océano. Y entonces, la ciencia decide asomar con una broma pesada: la aguja. Pánico entre marineros. El 16 de septiembre entran en el Mar de los Sargazos. A finales de septiembre crecen las murmuraciones y la tensión a bordo. Martín Alonso Pinzón impone firmeza. Dos horas después de medianoche, Rodrigo de Triana - subido al palo mayor - canta lo que todo marino ansía oír en su travesía: “¡Tierra!”. Era 12 de octubre de 1492. Y el muy cabrón acertó. Llevo a su tripulación a tierra firme. Y fue el primer ser humano en cruzar el océano atlántico en la historia. Y todo porque 24 horas antes había decidido virar al suroeste. Eso no es suerte. Pero con la llegada al Nuevo Mundo no se acabarían los retos para Colón. Colón reacciona rápido y salva los materiales. Y acto seguido emprende su propio regreso. Estamos en Enero de 1493. La Niña y Pinta ponen rumbo a casa por una ruta que Colón calcula hacia el norte para “cazar” vientos de poniente. Y la tripulación haciendo votos de peregrinación a la Virgen de la Cinta si salvaban la vida. La estampa debería ser realmente épica: cascarón crujiendo, velas rotas, cubierta achicando agua y truenos cerrando el cielo… y aun así el Capitán resiste y piensa. La Niña amarra en las Azores y los portugueses los arrestan. Y cuando por fin suelta amarras, otra vez temporal, más cielo roto… … hasta que el 4 de marzo la Niña, que para entonces era ya casi como un madero con cuatro trapos flotando en el agua, entra en Lisboa. Luego, Palos. Estamos en el 15 de marzo. Y es que en España la mayoría de la gente ya lo daba por muerto. Colón hizo una gran proeza, eso es innegable. Se equivocó midiendo latitudes al principio; atinó más después. Lideró con las herramientas que tenían. Eso no te lo enseñan los libros de salón. Imagina lidiar con capitanes con peso propio. Los pocos escritos que se conservan dicen que Colón no era simpático. Y así es como hizo historia. Y una madrugada donde alguien grita “¡tierra!”. Si eso no te mueve algo por dentro, revísate el pulso. ¿Qué podemos aprender de una hazaña como ésta? Sales. Y ya. Nos vemos en la cima, P.D: Espero que hayas disfrutado de la historia. Y espero que te has sentido inspirado por Cristóbal Colón para conquistar tu propia América. Sabemos que tu aventura no es fácil. El mundo esta lleno de distracciones, el camino de obstáculos y tu entorno lleno de envidia y escépticos sobre tus propias capacidades. Pero tienes todo lo que hace falta para triunfar. Y pare recordártelo hemos hecho nuestros cuadros motivacionales en NoLomits. No vendemos sólo “cuadros”, vendemos recordatorios. Mensajes en la pared que te empujan cada mañana a no olvidar lo que de verdad importa: que estás aquí para algo más grande que trabajar, pagar facturas y esperar al viernes. Porque lo fácil es olvidarse. Lo cómodo es dejarse llevar. Pero una frase en el sitio correcto puede convertirse en esa chispa que te cambia el día, la semana o incluso la vida. Yo lo he visto y lo he vivido. Como ejemplo os dejamos por aquí el que estamos seguros sería el favorito de Cristóbal Colón: Una forma de recordarte, todos los días, que tienes permiso para soñar en grande y la obligación de ponerte en marcha. Nos vemos en la cima. La Academia s.XXI Gracias por ser parte de nuestra comunidad enfocada en el crecimiento personal. Descubre más recursos, artículos y contenido exclusivo visitando nuestra web.. No te pierdas las herramientas y consejos que pueden marcar la diferencia en tu camino hacia el éxito. |